¿Te has dado cuenta que no hay ningún documento en la tierra que sea más confiable que la Biblia? D. L. Moody dijo, La Biblia no nos fue dada para aumentar nuestro conocimiento, sino más bien, para cambiar nuestras vidas.

La Biblia es la carta de amor de Dios para ti. La Biblia es inspirada y viene del corazón eterno de Dios. A través de Su Palabra, Dios nos dirige, nos alienta, y hasta nos reprueba, cuando es necesario.

La historia testifica acerca de la credibilidad de la Escritura con más de cinco mil manuscritos griegos del Nuevo Testamento. También hay una confirmación abrumadora de la veracidad del Antiguo Testamento porque en 1947 los manuscritos del Mar Muerto fueron descubiertos.

Federico Kenyon, el antiguo director del Museo Británico afirmó, “El cristiano puede tomar la Biblia entera en su mano, y decir sin duda alguna, que él está sosteniendo la verdadera Palabra de Dios.

La arqueología y testimonios de los testigos de los escritores extrabíblicos verifican la integridad de la Biblia. Pero la razón más convincente en la cual podemos confiar, es en la revelación de Dios, en la cual Él mismo lo confirma a través de la profecía cumplida.

La escritura fue escrita durante un lapso de tiempo de mil quinientos años, por medio de cuarenta autores inspirados por el Espíritu Santo. En resumidas cuentas, la Biblia es la voz de nuestro Dios todopoderoso, que es consistente, inmutable y sobrenatural, ayudándonos a conocerlo íntimamente, y hablando la verdad que nos hará libres.

Nosotros podemos confiar en Su Palabra porque Él mismo es digno de confianza. Nuestra esperanza está en Jesús porque Él se ha revelado “a Sí Mismo”, a través de las escrituras.

2 Timoteo 3:16-17 dice, Toda la escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Cuando Pablo habla de toda la escritura, él se refiere a toda la escritura, desde Génesis hasta el Apocalipsis. Este es uno de los versículos más importantes de la Biblia porque trata con la inspiración. Nos enseña que las Escrituras han sido inspiradas por Dios.

De una forma milagrosa, Dios comunicó Su Palabra a los hombres y los dirigió a escribir para que Su Palabra fuera conservada para siempre. Lo que ellos escribieron fue la Palabra de Dios, inspirada e infalible. Si, las Escrituras, a pesar de haber sido escritas por las manos de hombres, ¡son la verdadera Palabra de Dios!

La Biblia no es una colección de cuentos, fábulas o mitos. Tampoco es un libro de ideas humanas acerca de Dios. Por medio del Espíritu Santo, Dios reveló Su carácter y Su mensaje a ciertos creyentes, quienes lo escribieron para Su pueblo.

2 Pedro 1:20-21 dice, Pero antes que nada deben entender esto: Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque la profecía nunca estuvo bajo el control de la voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron bajo el control del Espíritu Santo.

Este proceso es conocido como inspiración. Los autores escribieron desde su contexto personal, histórico y cultural. Escribieron lo que Dios quería, utilizando sus propios talentos, su propia mente, su idioma y su estilo. La Escritura es absolutamente confiable porque Dios tenía el control de lo que se escribía, y Él es la autoridad de nuestra fe y vida.

Como la Biblia es la Palabra de Dios, debemos leerla y aplicarla a nuestra vida. La Biblia nos protege de las enseñanzas falsas y nos dice como debemos vivir. ¡Es la única forma de saber cómo podemos ser salvos!

Antes de abrir tu Biblia, pídele al Espíritu Santo que abra tu mente y tu corazón para reconocer y comprender la sabiduría de Dios. ¿Cuánto tiempo dedicas tú a leer y estudiar la Palabra de Dios? Dios quiere mostrarte la verdad y enseñarte como vivir para Él.

¡Nos engañamos a nosotras mismas, cuando no leemos cada libro, cada verdad, cada versículo, y cada página de nuestras Biblias para poder conocer las promesas y mandatos que Dios tiene para nosotros!

Si vamos a volvernos en discípulos maduros de Jesús, debemos permitir que cada Escritura nos hable y nos enseñe lo que Dios quiere que aprendamos. La Escritura nos permite evaluar la sana doctrina que nos está enseñando.

Si tú no estás firmemente afianzada en la Palabra de Dios, serás bombardeada por toda clase de doctrinas, estilos de vida, y comportamientos, y no tendrás los medios para evaluar si son o no de Dios. Tú no puedes desarrollar una vida recta aparte de la Palabra de Dios. 

A lo que llenas tu mente con las palabras de Dios, y obedeces Sus instrucciones, Él te guiará a los caminos de rectitud y justicia. Las Escrituras te equiparán para toda obra a la cual Dios te llame.

Si te sientes inadecuada para realizar la tarea que Dios te ha dado, escudriña las Escrituras, porque dentro de ella encontrarás la sabiduría necesaria para llevar a cabo Su misión. ¡Permite que la Palabra de Dios impregne, guíe y enriquezca tu vida!

Desarrolla un plan para que logres leer la Biblia entera, y no te enfoques solamente en los pasajes más populares.

La Biblia no es un documento puramente del pasado – acerca de la historia de los judíos, y luego acerca de la iglesia. Más bien, cada historia, cada profecía, cada enseñanza, cada advertencia y cada mandamiento apunta al autor, que es Dios, y que vino a nosotros en Jesucristo.

Dios nos habla a través de las páginas de Su Palabra. ¡SI! Él nos dice cuanto nos ama, como podemos convertirnos en Sus hijos, y como debemos vivir para complacerlo.

La Palabra de Dios “es la única colección de literatura en este planeta” inspirada por Dios. Se mantiene firme, como ninguna obra de literatura ha podido, y ha pasado la prueba del tiempo a través de los siglos. Hoy tenemos el privilegio de tener LA BIBLIA en nuestro propio idioma.

Por medio de la Palabra de Dios, podemos entender Su naturaleza, Su plan de redención, y el camino al crecimiento espiritual. Las verdades que contiene edificarán nuestra fe. ¡Que privilegio poder estudiar Su Palabra diariamente!

17A fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

En este versículo leemos dos palabras muy importantes: “perfecto” y “preparado”. La palabra “perfecto” significa completo, y en buenas condiciones. No quiere decir sin pecado, sino implica estar listo para ser usado. Y la palabra “preparado” significa equipado para servir a Dios.

Pablo dice que cualquier cristiano puede convertirse en una persona “de Dios.” ¿Cómo? Estudiando la Palabra de Dios, obedeciéndola, y permitiendo que controle nuestra vida. Nota que todos los “hombres de Dios” nombrados en las Escrituras –- como Moisés, Samuel, Elías, Eliseo, David, y Timoteo – fueron personas dedicadas a la Palabra de Dios.

¿Le estás dedicando tiempo a la Palabra de Dios, permitiendo que Dios te dirija, te ilumine, y te motive?

Reserva tiempo para que Dios te hable personalmente a través de la maravillosa luz de Su Palabra. La Palabra de Dios nos prepara para vivir una vida agradable a Dios, haciendo la obra que Dios quiere que hagamos.

Cuanto más conozcamos la Palabra de Dios, más podremos vivir y trabajar para Dios. Es la Palabra de Dios la que capacita al pueblo de Dios para la obra de Dios!